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Romeo Gongora

Novembre 2025

Du 8 au 11 septembre 2025, j’ai amorcé ma résidence à la Galerie d’art Foreman en allant à la rencontre des communautés guatémaltèques de Sherbrooke. Ce premier séjour m’a permis de tisser des liens avec le territoire et celles et ceux qui le façonnent : commerces, organismes, lieux communautaires et personnes migrantes.

J’ai notamment rencontré l’équipe d’AIDE – Actions interculturelles de développement –  et d’éducation, avec qui le projet se déploiera autour des réalités vécues par les travailleuses et travailleurs étrangers temporaires guatémaltèques. Ces premiers échanges ont fait émerger une série de questions essentielles : comment rendre visibles ces présences souvent effacées ? Quelles actions artistiques peuvent favoriser la reconnaissance et la transmission de leurs expériences ?

En marchant dans Sherbrooke, j’ai échangé avec des commerçant·e·s et des membres de la communauté qui m’ont parlé des épreuves traversées pour s’établir ici. Leurs récits, empreints de persévérance et de dignité, révèlent un fil invisible reliant travail et nourriture. On travaille pour se nourrir, pour nourrir sa famille restée au Guatemala, pour nourrir le Québec et celles et ceux qui accueillent, et aussi pour nourrir les entreprises.

Cette main-d’œuvre essentielle, qu’on rend pourtant invisible, résonne d’autant plus fortement face aux discours anti-immigration du paysage politique québécois : exploité·e·s quand on a besoin d’être nourri·e·s, puis présenté·e·s comme une menace quand on a le ventre plein.

À travers ces voix et ces gestes, la matière politique de la subsistance dévoile les chaînes invisibles du travail migrant, là où hospitalité et hostilité cohabitent dans le Québec d’aujourd’hui.

Ce blogue documentera les différentes étapes de la résidence jusqu’à sa présentation à la Galerie d’art Foreman à l’automne 2026.

Romeo Gongora –

Noviembre de 2025

Del 8 al 11 de septiembre de 2025, inicié mi residencia en la Galería de Arte Foreman yendo al encuentro de las comunidades guatemaltecas de Sherbrooke. Esta primera estancia me permitió establecer vínculos con el territorio y con quienes lo conforman: comercios, organizaciones, espacios comunitarios y personas migrantes.

En particular, me reuní con el equipo de AIDE (Acciones Interculturales de Desarrollo y Educación), con quienes desarrollaré el proyecto en torno a las realidades vividas por los trabajadores y las trabajadoras extranjeros temporales guatemaltecos. Estos primeros intercambios dieron lugar a una serie de preguntas fundamentales: ¿cómo hacer visibles estas presencias a menudo silenciadas?, ¿qué acciones artísticas pueden favorecer el reconocimiento y la transmisión de sus experiencias?

Mientras paseaba por Sherbrooke, conversé con comerciantes y miembros de la comunidad que me hablaron de las dificultades que habían atravesado para establecerse aquí. Sus relatos, impregnados de perseverancia y dignidad, revelan un hilo invisible que conecta el trabajo y la alimentación. Se trabaja para alimentarse, para alimentar a la familia que se ha quedado en Guatemala, para alimentar a Quebec y a quienes acogen, y también para alimentar a las empresas.

Esta mano de obra esencial, que sin embargo se invisibiliza, cobra mayor fuerza ante los discursos antiinmigración del panorama político de Quebec: explotados cuando se necesita que nos alimenten y presentados como una amenaza cuando tenemos el estómago lleno.

A través de estas voces y gestos, la política de la subsistencia revela las cadenas invisibles del trabajo migrante, donde la hospitalidad y la hostilidad coexisten en el Quebec de hoy.

Este blog documentará las diferentes etapas de la residencia hasta su presentación en la Galería de Arte Foreman en el otoño de 2026.